111. Ciruelo de Sargent

Ciruelo de Sargent

Prunus sargentii ‘Columnaris’

Accession 931 - 51*A

Este árbol, Prunus sargentii 'Columnaris', se llama " Ciruelo de Sargent", por el director fundador del Arboreto, Charles Sprague Sargent. En la primavera, el árbol genera flores de color rosa. Las tonalidades iniciales de color púrpura-bronce de las hojas se transforman en verde oscuro en verano y se vuelven de un rojo vibrante en otoño. Su corteza brillante de color rojo grisáceo, con poros prominentes, destaca en un paisaje invernal.

Aprenda lo que ilustra una foto de 1915 del archivo del Arboreto sobre la historia y la misión del Arboreto.

En el segmento a continuación, el director del arboreto William (Ned) Friedman dice que cada uno de los miembros del personal de tiempo completo del Arboreto desempeña un papel en la administración de este paisaje.


Segmento 1:

Hay una foto icónica de la historia temprana del Arnold Arboreto de la Universidad de Harvard: una diapositiva de linterna de 1915, teñida de color suave. En la imagen, el director fundador del Arboreto, Charles Sprague Sargent, y el recolector de plantas Ernest Wilson, se paran frente a un gran cerezo cargado de flores de color blanco rosado. Los hombres se miran, sonrientes, con las manos en los bolsillos de sus abrigos largos. Sargent se apoya en un bastón.


Ambos hombres jugaron un papel fundamental en la introducción de arboles de cerezo florecientes en los Estados Unidos de América en el siglo XX. El árbol frente a usted, que fue plantado en 1958, lleva el nombre de Sargent, quien viajó a Japón en 1892 y regresó con semillas de casi 200 especies diferentes, muchas de ellas nuevas para el cultivo fuera de Japón.


Veinte años después, en 1914, Wilson viajó a Japón para llevar a cabo un estudio exhaustivo de los cerezos florecientes japoneses y traer la mayor cantidad de material vegetal posible. Este viaje resultó en su publicación de Cerezos de Japón, su trabajo seminal en los árboles.


Es apropiado, por lo tanto, que a menudo se muestre la foto de los dos frente a un cerezo. Sargent dedicó su carrera a ampliar la comprensión pública de las llamadas "plantas leñosas"—árboles, enredaderas y arbustos—y Wilson pasó años viajando por todo el este de Asia, recolectando material vegetal para compartir con los botánicos occidentales. Su colaboración, entre tantas otras en la historia del Arboreto, ha sido crucial para el éxito de nuestra misión de recolectar, estudiar, compartir y administrar plantas leñosas.


Segmento 2:

Soy William Friedman. Me dice "Ned", y así es como todos me llaman. Soy el director del Arnold Arboretum de la Universidad de Harvard, y también soy un biólogo evolutivo que es profesor en la Universidad de Harvard.


Entonces, una de las cosas más asombrosas de estar en un arboreto es que muchas personas piensan que los árboles crecen por si mismos. Vienen aquí, ven estos hermosos árboles, no se tienen que plantarlos todos los años. No es como poner un juego nuevo de focos para la primavera en muchos jardines botánicos. Y creo que es justo decir que muy pocas personas tiene idea de cuánto se necesita, en términos de esfuerzo y en la amplitud del conocimiento, para mantener vivo un solo árbol, y mucho menos 16,000 árboles y arbustos, y enredaderas leñosas (o lianas).


Entonces, si piensa solo en su hermoso cerezo floreciente, el cerezo de Sargent, todos nos reunimos a su alrededor cuando está en su apogeo en la primavera, y es una sola nube de este hermoso color rosa pálido. Y usted podría preguntarse: “Bueno, ¿qué se necesita para hacer crecer este árbol? ¿Florece todos los años? Lo disfrutamos ¿y alguien corta el césped debajo de él? La respuesta es no, es algo realmente complicado. Se dedica mucha ciencia hortícola a esto, mucha recopilación de datos. Así que tenemos expertos en IT, expertos en SIG. Me gusta pensar que si usted realmente entendiera cuánto cuesta mantener vivo un solo árbol, profundizaría su sensación de qué un arboreto es un lugar casi sagrado.


Por ejemplo, para mantener vivos nuestros árboles en esta propiedad de 281 acres, tenemos un equipo de algunos de los horticultores más exitosos del mundo. Tienen todo tipo de especializaciones. Algunos podrían ser especialistas en el control de plagas y comprender las enfermedades de las plantas. Otros pueden ser realmente expertos en la técnica de poda y en cómo nos aseguramos de podar las diferentes especies para crear los diversos tamaños y categorías de ramificación que usted ve, que hacen que los árboles sean muy hermosos. Otros serían expertos en suelos. No es trivial cultivar plantas en medio de Boston en tierras de cultivo antiguas, que no son los mejores suelos, y hacerlas felices durante 100 o 120 años. Por lo tanto, reunimos a este equipo de horticultores con toda su experiencia—y probablemente hay alrededor de 20 en este equipo, solo en el Arnold Arboretum, quienes se encargan del cuidado de nuestras plantas.


Pero luego tenemos registros. Cada árbol tiene una historia aquí. Puede haber sido recolectado, por ejemplo, como el cerezo de Sargent, es de Japón. Ha realizado un viaje desde Japón— probablemente a través de un océano y un continente— hasta Boston. En algún momento, hace mucho tiempo, alguien propagó este mismo árbol, y alguien tuvo que cavar un agujero y ponerlo en el suelo, y lo hemos estado cuidando, como mencioné. Pero tenemos datos sobre eso. Sabemos de dónde vino, sabemos quién lo recolectó. Y algunos de esos datos en realidad se encuentran en las pequeñas etiquetas maravillosas que ve adjuntas a cada árbol.


Pero hoy en día, todos esos datos residen en los sistemas informáticos. Tenemos un piso completo de expertos en registros de plantas que entienden los SIG, los sistemas de información geográfica. Y así tenemos un piso entero de expertos que realmente realizan un seguimiento de los datos. Y cada vez que salimos a ver estos árboles, alguien registra la salud de las plantas, alguien se asegura de que si hay nuevas observaciones sobre cuándo florecen las cosas o una variedad de otras cosas, se registren. Y luego, detrás de eso, tenemos un conjunto de científicos. No solo nuestros propios científicos aquí en Harvard, sino también científicos de todo el mundo que podrían estar estudiando este árbol.



Entonces este árbol se encuentra en la intersección de todos tipos de mundos. Mundos de la horticultura, mundos de bioinformática y sistemas informáticos, tecnologías de mapeo, ciencia del cambio climático, ciencia de la horticultura. Es interminable. Es solo un organismo que interactúa con cientos y cientos de personas.

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