205. Azucena de Caparazón Rosa

Azucena de Caparazón Rosa

Rhododendron vaseyi

Accession 1355 - 85*A

Las poblaciones silvestres de azucena de caparazón rosa solo se encuentran en pantanos y bosques de gran altitud en Carolina del Norte. En primavera, las ramas producen flores rosadas suaves con estambres rizados. Para el verano, el arbusto ha producido hojas verdes. En otoño, las hojas se vuelven rojas.

Esta azucena de caparazón rosa es parte de una importante colección de conservación en el Arboreto. Escuche más sobre la conservación en el Arboreto.

La asistente de curaduría Kathryn Richardson mantiene los registros de las colecciones de conservación del Arboretum. Escuche a continuación para conocer su trabajo.


Segmento 1:

El Arboreto tiene una larga historia con la rara azucena de caparazón rosa. El primer espécimen llegó al Arboreto en 1880, aunque las colecciones más significativas, que dieron como—resultado la semilla de la planta frente a usted—se produjeron un siglo después, durante la Expedición de los Estados del Sudeste de 1985 por Florida, Georgia, Tennessee y Carolina del Norte.


La expedición se organizó en colaboración con el Centro para la Conservación de las Plantas—también llamado CPC—que se fundó en el Arboreto en 1984.


Hoy, el CPC opera fuera de California. Una red de más de 50 instituciones participantes, el CPC conserva sistemáticamente plantas que están en peligro o son raras en la naturaleza. A las instituciones participantes se les asignan ciertas especies para mantener dentro de su paisaje. Monitorean las poblaciones silvestres y recolectan especímenes genéticamente diversos.


El Arboreto es un participante activo en el CPC, administrando varios tipos de plantas, incluyendo la azucena de caparazón rosa. El rango nativo de la planta en Carolina del Norte es limitado, y la planta es vulnerable a la destrucción del hábitat. El Arboreto mantiene más de 25 linajes genéticamente distintos de la planta, y tiene más de 40 especímenes plantados en todo el paisaje.


Más del 20 por ciento de las plantas del planeta Tierra están en peligro de extinción. A través de alianzas coordinadas y colaborativas con iniciativas como el CPC, el Arboreto trabaja, durante todo el año, para salvar las plantas amenazadas.


Segmento 2:

Mi nombre es Kathryn Richardson, soy asistente de curaduría y trabajo en el Arboreto desde el 2004.


Mi papel en el Arboreto implica documentar las Colecciones Vivas. Y estoy a cargo de la documentación primaria, que es la información que viene con la planta, por lo que la historia de la planta antes de que llegue al Arboreto, ya sea para obtener los detalles de la planta si se recolecta en la naturaleza, o si viene de otra institución o vivero. Y también hago un poco de trabajo de detective, cavando lo más profundo posible, así que, si lo recibimos de otro jardín hermano, quiero saber de dónde lo obtuvieron, de dónde viene, y así sucesivamente. 


También trabajo en la nomenclatura de plantas, verificando el nombre de la planta e investigando mucho para buscar fuentes que acepten el nombre o lo rechacen. Y luego, con eso viene mi trabajo investigando si la planta es o no una preocupación de conservación, y así, nuevamente investigando y trabajando con diferentes sociedades y grupos que hacen el análisis para determinar si una planta está amenazada.


Y luego, otra parte de mi trabajo es coordinar la investigación de las Colecciones Vivas, dando la bienvenida a investigadores y académicos de todo el mundo, ya sea que vengan al Arboreto o que recolectemos material o datos y se los enviemos. Y de nuevo, son personas de todo el mundo y de muchas disciplinas, por lo que todo el paisaje está abierto a la investigación. Entonces, ya sea que estén estudiando las plantas, el suelo, los insectos u hongos, damos la bienvenida a eso.


El Arnold Arboretum tiene una larga historia de trabajo en la conservación de plantas —siempre hemos sabido que era importante. Trabajamos con el Centro para la Conservación de las Plantas, que se inició aquí en el Arnold Arboretum. Entonces tenemos ciertas colecciones, taxones, que tenemos. También trabajamos con PCN, la Red de Colecciones de Plantas, y eso ampliamente la preservación de germoplasma, pero también se mantienen plantas de interés para la conservación dentro de cada uno de esos géneros.


Y luego trabajamos con la “Botanic Gardens Conservation International” (BCGI), que es una organización a la que enviamos todas nuestras listas de plantas vivas—nombres—y recibimos un informe. También tienen un programa llamado “Threat Search”, que nos permite examinar el nivel de amenaza de cada uno de nuestros taxones que crecen en nuestra colección viva. Por lo tanto, más allá de las organizaciones específicas con las que trabajamos, como el CPC, también podemos analizar toda la colección y aislar plantas que son motivo de preocupación para la conservación a nivel mundial, que es aproximadamente el ocho por ciento de nuestra colección en este momento, por lo que es una cantidad grande.


Es muy importante que el Arboreto documente nuestras plantas de interés para la conservación. Una, para la comunidad en general, estamos asegurando el germoplasma ex situ, ósea fuera del entorno natural y en Colecciones Vivas. Permitimos que, número uno, los visitantes aprendan sobre estas plantas, y número dos, brindamos acceso y accesiones a instituciones hermanas donde compartimos germoplasma y esto ayuda a preservar la línea y a al mismo tiempo abrirla a los investigadores.



Me encanta el trabajo que hago en el Arnold Arboretum. Siento que estamos beneficiando a la comunidad científica de muchas maneras y somos una organización muy especial ya que compartimos nuestros datos, compartimos toda nuestra información con la mayor cantidad de personas que nos escuchen. También trabajamos con instituciones hermanas en expediciones, colaboramos con BGCI, CPC, para trabajar por la conservación de las plantas. Internamente, todos los departamentos trabajan de la mano, ya sea a través de la educación, la horticultura o los archivos, es un lugar increíble y soñado para trabajar.

Toque aquí para leer las transcripciones.