212. Cornejo del Japón

Cornejo del Japón

Cornus kousa 

Accession 1916 - 80*C

El cornejo del Japón del este de Asia tiene muchas similitudes con el cornejo en flor de América del Norte. En primavera, el árbol florece, cada racimo esférico de flores verdes está rodeado de cuatro brácteas blancas en forma de pétalo. En verano, el árbol produce frutos redondos rojos. En el otoño, las hojas adquieren un tono rojo púrpura. En invierno, se puede admirar de cerca la corteza descascarada de color café y gris.

Conozca la larga tradición de recolección de plantas y los planes para el próximo siglo del Arboreto.

Escuche al director del Arboreto William (Ned) Friedman hablar sobre los efectos de la Campaña por las Colecciones Vivas.


Segmento 1: 

En 1880, el director fundador del Arboreto, Charles Sprague Sargent, fue comisionado por el gobierno de los Estados Unidos de América para realizar un censo de los árboles de la nación y al Instituto Smithsonian para escribir un catálogo completo de los árboles de América del Norte.


Pasó los siguientes años recorriendo el país. El amigo de Sarent y ambientalista John Muir, lo describió como "saltando de lado a lado del continente ... a través de pantanos, a lo largo de lagunas y de una isla con palmeras a otra, traqueteando en carros o a caballo sobre las llanuras y desiertos y cadenas montañosas del Oeste."


En 1892, Sargent emprendió la primera expedición internacional de recolección de plantas del Arboreto, a Japón. Otros empleados y asociados del Arboreto pronto seguirían su ejemplo. La semilla de este cornejo del Japón se recolectó en la expedición del SABE (Sino-American Botanical Expedition) de 1980 a través de China. En una pendiente empinada y rocosa debajo de un camino de montaña, los colaboradores se encontraron con un pequeño cornejo del Japón cargado de frutos. Recogieron las frutas, limpiaron las semillas y las enviaron a los Estados Unidos de América.


En el 2015, el Arboreto lanzó la campaña de 10 años para las Colecciones Vivas, organizando múltiples viajes de recolección al año en un esfuerzo por recolectar 400 especies silvestres. La campaña tiene como objetivo mejorar las Colecciones Vivas del Arboreto para los científicos y visitantes por igual del próximo siglo. El personal de los invernaderos, curaduría y horticultura han aprendido tres o cuatro expediciones cada año, trazando rutas en el centro de China, los Ozarks, Japón, la República de Georgia y el noroeste del Pacífico.


La exploración, ya sea de las plantas en los bosques de Japón o aquellas en nuestro propio jardín, siempre ha sido fundamental para la identidad del Arboreto.


Segmento 2:

Soy Ned Friedman. Mi verdadero nombre es William Friedman, pero siempre me han llamado Ned, y soy el director del Arnold Arboretum y también un profesor de la Universidad de Harvard que estudia la evolución de las plantas.


La Campaña de las Colecciones Vivas es una iniciativa que el Arnold Arboretum lanzó, creo que hace cuatro o cinco años, hace varios años. Y es algo muy importante en términos de la institución, porque que realmente nos recuerda que el Arnold Arboretum es un museo.


"Ahora, mucha gente podría decir," "¿Qué quiere decir con que es un museo? ¿Qué no tienes que entrar y ver pinturas en las paredes, o ir a un museo de historia natural y ver huesos de dinosaurios?" "Pero los museos son colecciones de objetos. Y cada uno de esos objetos en un museo tiene historia. Y si tienes un jardín botánico como el Arboreto aquí, todos nuestros árboles, nuestros arbustos, y nuestras lianas, tienen historia, y los cuidamos, sabemos de dónde vienen. Somos un museo. Somos un museo de objetos vivos y como todo museo—y puedes pensar en los museos de arte— siempre estás tratando de averiguar cómo fortalecer tus colecciones.


Así que la Campaña por las Colecciones Vivas representa nuestro compromiso a ser un museo de historia natural, pero en lugar de cosas muertas, tenemos cosas vivas, y tenemos que ir a buscar ese material viviente -semillas- y traerlas de vuelta aquí y hacerlas crecer.


Así que, lo que hicimos fue que, nos fijamos la meta de que en un período de diez años, iríamos alrededor del mundo y conseguiríamos unas 400 especies de plantas leñosas para añadirlas a nuestras Colecciones Vivas aquí. Y toma alrededor de cuatro a seis años crecer algo desde la semilla hasta ser lo suficientemente grande como para cavar un agujero y ponerlo en las colecciones. Y que esta lista se elaboraría igual que en un museo de arte, o un museo de historia natural que quiere otro espécimen de dinosaurio, o quizás algún otro fósil que represente la historia de la vida en la Tierra. Haríamos una lista para que cualquiera que venga aquí y quiera aprender sobre los árboles del mundo tenga aun un material mejor, un material más rico. Y lo mismo se aplicaría a cualquiera persona que quisiera hacer ciencia, investigación sobre el cambio climático, genómica, gente que quiera estudiar la evolución de los árboles. Añadiríamos material para hacer nuestros "muros", es decir, nuestros terrenos, aún más ricos para todos. Así que la Campaña para las Colecciones Vivas es un recordatorio de que todos los museos están en el negocio de coleccionar y siempre repensando si pueden hacer algo una colección aún más fuerte para presentar al mundo.


Así que el período de tiempo de revigorización ahora mismo de nosotros, andando alrededor del mundo y coleccionando, ha tenido un número de efectos. He hablado de lo importante que es traer y enriquecer nuestras Colecciones Vivas aquí. Pero eso es sólo una parte de lo que estas expediciones significan para nosotros. Cuando vamos a China, no vamos a China y sólo tomamos cosas y volvemos a casa. Planeamos estas expediciones con nuestros colegas chinos que son los expertos en la flora de China, y trabajamos con gente que tiene experiencia local para llevarnos a las plantas de las que necesitamos recolectar. Así que cuando enviamos, por ejemplo, a miembros de nuestro personal a estas expediciones alrededor del mundo, esperamos eso, y sabemos que, de hecho, están creciendo y haciéndose más ricos, porque las personas cuyas culturas son diferentes a la nuestra están compartiendo sus jardines con nosotros.


Por lo tanto, la larga tradición del Arnold Arboretum de coleccionar en toda América del Norte y en todo el mundo... para tener realmente una colección exitosa, en el sentido amplio, tenemos que viajar, tenemos que explorar los ecosistemas del mundo. Tenemos que conocer a la gente del mundo. Creo que nos ha hecho una institución mucho más rica porque tendemos a pensar globalmente. Y lo que creo que es interesante en este momento, cuando se fundó el Arboreto en la década de 1870, el cambio climático había comenzado, pero nadie era consciente de ello. La gente no tenía que pensar necesariamente en cómo nuestro comportamiento aquí en Boston, Massachusetts, le importaba a alguien en China o el comportamiento de alguien en China nos importaba a nosotros en Boston.


Pero hemos despertado con un sentido muy diferente de lo que el mundo significa en términos de interconexión, en términos de contaminación, en términos de nuestro consumo de carbono y lo que va a hacer, y resulta que no hay lugares que vivan en aislamiento. Y así, nuestra larga historia de ser una institución global—no quiero decir poderosa globalmente, sino una que pensó en cómo nos conectamos con lugares alrededor del mundo y con los ecosistemas alrededor del mundo—creo que nos ha hecho particularmente buenos y adeptos a pensar en los desafíos actuales para los humanos.

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